La pandemia de COVID-19 ha transformado radicalmente el panorama empresarial en Australia y en el mundo. Con el levantamiento progresivo de las restricciones, las empresas ahora se enfrentan al desafío de adaptarse a un nuevo entorno de trabajo. A medida que se inicia esta etapa de recuperación, es esencial que las pequeñas y medianas empresas entiendan las regulaciones y normativas que acompañan a este proceso, para asegurar un retorno seguro y efectivo a la actividad.
La importancia de un marco COVIDSafe
El gobierno australiano ha implementado un marco denominado COVIDSafe, diseñado para guiar a las empresas en su retorno a la actividad, asegurando la salud y seguridad de empleados y clientes. Este sistema no solo establece nuevas formas de vivir y trabajar, sino que también implica un compromiso a largo plazo con la salud pública.
Este marco se compone de tres etapas, cada una marcada por la reducción progresiva de restricciones, con la intención de completar el proceso para mediados de 2020. Sin embargo, cada estado y territorio tiene la flexibilidad de determinar su propio calendario, lo que significa que las empresas deben estar atentas a las directrices específicas de su localidad.
Para estar al tanto de las regulaciones pertinentes, se recomienda visitar los sitios web de las autoridades locales y estatales que ofrecen información detallada y actualizada. Algunos de los recursos más importantes incluyen:
- Business Victoria
- NSW Government
- WA Government
- TAS Government
- ACT Government
- Business QLD
- SA Government
Principios de un lugar de trabajo seguro
Con el riesgo de contagio persistente, se han establecido los Principios Nacionales de Seguridad Laboral frente al COVID-19. Estos principios son cruciales para garantizar que las empresas mantengan un ambiente de trabajo saludable y seguro. Se aplican a todos los sectores, independientemente de su naturaleza, y proporcionan una guía clara para implementar medidas efectivas de prevención.
Algunas de las medidas recomendadas incluyen:
- Establecer un plan de salud y seguridad en el trabajo adecuado.
- Implementar prácticas de higiene estrictas, incluyendo la limpieza regular de superficies.
- Facilitar el distanciamiento físico entre empleados y clientes.
- Proporcionar acceso a desinfectante de manos.
- Capacitar al personal sobre las nuevas normativas y prácticas de seguridad.
Normativas específicas para el sector minorista
El sector minorista ha sido uno de los primeros en reabrir, pero debe hacerlo con precauciones estrictas. Para reabrir, es imprescindible contar con un plan de salud y seguridad laboral (WHS) que debe estar visible para los clientes. Esto no solo demuestra el compromiso de la tienda con la seguridad, sino que también es un requisito legal.
Además, se debe elaborar un plan COVIDSafe dedicado, especialmente en industrias de alto riesgo como el comercio minorista. Este plan debe actualizarse regularmente para reflejar los cambios en las condiciones y restricciones. Entre las regulaciones a seguir, se encuentran:
- Mantener cuatro metros cuadrados de espacio por persona dentro del establecimiento.
- Asegurar una distancia mínima de 1.5 metros entre los clientes en todo momento.
- Revisar la capacidad máxima permitida en función del tamaño del local.
Ajustes en la experiencia del cliente
Es fundamental hacer que los clientes se sientan cómodos y seguros al regresar a las tiendas. Esto implica no solo cumplir con las regulaciones, sino también crear un ambiente acogedor y seguro. Algunas sugerencias incluyen:
- Comunicar claramente las políticas de salud y seguridad en carteles visibles.
- Facilitar el uso de desinfectantes de manos en múltiples puntos del establecimiento.
- Actualizar las exhibiciones de las ventanas para hacer el espacio más atractivo y acogedor.
Además, mantener una presencia en línea sigue siendo esencial incluso con la apertura de las tiendas físicas. Las plataformas de comercio electrónico permiten a los clientes informarse sobre horarios y cambios en las operaciones, así como realizar pedidos en línea, lo que ayuda a reducir la congestión en la tienda.
Normativas para el sector de la hospitalidad
Los cafés y restaurantes también están regresando a la actividad con un conjunto específico de normas. Al igual que en el comercio minorista, es necesario tener un plan WHS y un plan COVIDSafe. La cantidad de comensales permitidos en un establecimiento varía según las etapas del marco COVIDSafe:
- Etapa 1: Se permite el servicio a un máximo de diez personas.
- Etapa 2: Se permite el servicio a 20 personas.
- Etapa 3: Se permite el servicio a hasta 100 comensales.
También es crucial considerar cómo se manejarán las áreas de trabajo y cómo se pueden implementar medidas para mantener las distancias necesarias. Esto incluye reorganizar la disposición del mobiliario y considerar opciones de pago sin contacto para aumentar la comodidad del cliente.
Regreso a la oficina: Consideraciones clave
En lo que respecta a las oficinas, las etapas iniciales del marco COVIDSafe sugieren que el teletrabajo continúe si es viable. Sin embargo, a medida que se avanza hacia la tercera etapa, el regreso a la oficina debe ser cuidadosamente planificado, considerando las inquietudes de los empleados.
Para asegurar un ambiente seguro, es esencial:
- Rediseñar la disposición de la oficina para mantener el distanciamiento social.
- Limitar el número de personas en áreas comunes.
- Establecer horarios escalonados para minimizar la congestión en el transporte público.
- Implementar desinfección regular de los espacios de trabajo.
Además, las empresas deben encontrar formas de hacer que los empleados se sientan cómodos al regresar, incluyendo la posibilidad de continuar con arreglos de trabajo flexible y virtual.
Lecciones aprendidas y el futuro del trabajo
La crisis de COVID-19 ha dejado lecciones profundas sobre la resiliencia y la adaptabilidad de las empresas. Muchos han descubierto que las operaciones en línea no solo son útiles, sino esenciales. La flexibilidad laboral ha demostrado ser beneficiosa para muchos empleados, lo que sugiere que el futuro del trabajo estará marcado por un enfoque más equilibrado entre lo físico y lo virtual.
Con la recuperación en marcha, es importante que las empresas se adapten a un panorama cambiante y continúen aprovechando los avances tecnológicos y los cambios en las expectativas de los consumidores. La capacidad de innovar y adaptarse será clave para el éxito en esta nueva era empresarial.
