Nuevo GST: ¿igualará las condiciones para minoristas en Nueva Zelanda?

En un mundo cada vez más digitalizado, las pequeñas tiendas enfrentan desafíos sin precedentes. En este contexto, la reciente modificación de la legislación sobre el Impuesto General sobre Bienes y Servicios (GST) en Nueva Zelanda podría ser un cambio significativo para los minoristas locales. ¿Podrán estas tiendas pequeñas competir en un mercado dominado por grandes cadenas internacionales? Exploremos cómo esta nueva ley podría nivelar el terreno de juego para los comerciantes de Kiwi.

La situación actual del comercio minorista

Las pequeñas empresas, a menudo conocidas como «mom-and-pop shops», luchan por sobrevivir en un entorno donde los gigantes del comercio internacional dominan el mercado. Estas grandes corporaciones no solo cuentan con presupuestos amplios para crear experiencias de compra atractivas tanto en tiendas físicas como en línea, sino que también poseen los recursos para segmentar y atraer a clientes en múltiples plataformas digitales.

Para el consumidor, la oferta de productos y servicios de estos grandes minoristas es difícil de resistir. Aunque muchos desean apoyar a las empresas locales, la realidad es que la comodidad, el precio y la experiencia son factores decisivos en su elección de compra.

¿Quiénes son los que compran localmente?

Un estudio reciente realizado por Xero sobre las actitudes hacia las compras locales en Nueva Zelanda revela que, aunque más de la mitad de los neozelandeses (53.5%) preferiría comprar en tiendas locales, solo un tercio realmente lo hace más de la mitad del tiempo. Esto pone de manifiesto la discrepancia entre los deseos y las acciones de los consumidores.

En diciembre del año pasado, el gobierno de Nueva Zelanda implementó un cambio legislativo diseñado para equilibrar el campo de juego entre los minoristas locales y los internacionales. Ahora, las empresas extranjeras que venden productos por menos de NZ$1,000 a consumidores neozelandeses deben cobrar un GST del 15%.

Este impuesto ha generado ingresos significativos; se estima que la recaudación del GST de plataformas como Netflix alcanzó los NZ$130 millones, y se proyecta que Amazon generará NZ$100 millones en su primer año de aplicación de este impuesto.

Este aumento en el costo de los productos internacionales podría influir en el comportamiento de compra de los consumidores neozelandeses. Según la investigación, el costo sigue siendo la principal barrera para las compras locales, ya que un 69% de los encuestados no está dispuesto a pagar más de un 5% extra por productos locales en comparación con los internacionales.

Impulsando las ventas de las pequeñas empresas

El cambio en la legislación ofrece una oportunidad dorada para las pequeñas empresas que buscan competir con los gigantes internacionales. Este es el momento perfecto para que las tiendas físicas incrementen su negocio al fomentar las compras locales. Para capitalizar esta oportunidad, es esencial que los minoristas desarrollen una estrategia omni-canal centrada en el cliente.

Esto implica proporcionar una experiencia única y excelente en todos los canales, ya sean tiendas físicas o plataformas digitales. Aquí hay algunos pasos que los minoristas pueden considerar:

  • Estar presente donde están sus clientes, utilizando herramientas digitales para llegar rápidamente a su mercado objetivo.
  • Optimizar la experiencia de compra integrada, asegurando que el cliente tenga una transición fluida entre los canales online y offline.
  • Evaluar qué ventaja desean destacar: ¿ser competitivos en precio o diferenciarse a través de la calidad y el servicio?

Al adoptar un enfoque omni-canal, los minoristas pueden posicionarse mejor en el mercado. ¿Cómo pueden hacerlo? Aquí algunas preguntas a considerar:

  • ¿Pueden ofrecer precios competitivos que estén dentro del umbral del 5% mencionado en la encuesta?
  • ¿Hay productos de alta demanda que no se encuentran localmente pero que pueden ser importados y vendidos a precios competitivos?
  • ¿Pueden utilizar la publicidad en motores de búsqueda o marketplaces para resaltar la disponibilidad de sus productos?
  • Si decidieran aumentar el precio de sus productos para situarse dentro del rango del 5% de los productos internacionales, ¿en qué podrían reinvertir las ganancias adicionales?

A pesar de que el costo es una prioridad para los consumidores, no hay que olvidar los aspectos de conveniencia y experiencia que también juegan un papel crucial en su decisión de compra.

La importancia del toque humano en el comercio

En un mundo donde la competencia es feroz, el toque humano se convierte en un diferenciador clave. Aunque no se puede controlar lo que hacen los grandes minoristas internacionales, los pequeños negocios tienen la capacidad de crear un ambiente y una experiencia de compra que resuene con sus clientes.

La conexión humana y la interacción son esenciales, especialmente en un contexto donde la tecnología es omnipresente. La verdadera transformación radica en cómo las empresas adoptan la tecnología para liberar tiempo y enfocarse en construir relaciones significativas con sus clientes.

Las pequeñas empresas deben seguir siendo relevantes al atraer a un mercado que tiene innumerables opciones. Utilizar la tecnología para simplificar operaciones puede ayudar a liberar recursos valiosos que pueden utilizarse en analizar las tendencias del consumidor y mejorar la experiencia del cliente.

Es crucial que los minoristas rastreen sus datos financieros, analicen opciones de precios y márgenes, y busquen oportunidades para automatizar tareas manuales. En Nueva Zelanda, el sector minorista comprende más de 23,000 empresas registradas y 35,000 puntos de venta, representando alrededor del 10% de todos los empleos en el país. Aprovechar los cambios en la ley y la tecnología puede asegurar que este sector siga siendo relevante y próspero en el futuro.

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