La resiliencia de las pequeñas empresas se ha puesto a prueba en los últimos años, y su papel en la recuperación económica se vuelve cada vez más crucial. En este contexto, la carta abierta de un empresario a las autoridades puede ofrecer un vistazo a las necesidades y desafíos que enfrentan estos negocios. A continuación, exploraremos la perspectiva de James Boston, cofundador de Paperlust, y cómo las políticas gubernamentales pueden marcar una diferencia significativa.
Una carta abierta al Tesorero de Australia
Estimado Tesorero,
Reconocemos que su gobierno ha implementado diversas iniciativas para ayudar a las pequeñas empresas a sobrellevar estos tiempos difíciles. Sin embargo, hay una modificación sencilla en un programa existente que podría acelerar la recuperación de estas empresas.
En 2014, cofundé Paperlust, un negocio con sede en Melbourne que se dedica a apoyar a artistas locales en el diseño y la impresión de invitaciones de bodas, tarjetas de cumpleaños y otros productos de papelería. Al igual que muchas pequeñas empresas, experimentamos un impacto devastador durante las primeras fases de la crisis provocada por la COVID-19.
En las primeras semanas del confinamiento, nuestro negocio se desplomó un 75% debido a la cancelación de eventos y las restricciones de reunión. Sin embargo, a medida que se han levantado algunas restricciones, hemos visto un resurgir en el interés por planificar eventos, lo que nos ha dado motivos para ser optimistas.
A pesar de esta recuperación parcial, la incertidumbre persiste y es un desafío constante para nuestra operación.
El impacto del COVID-19 en pequeñas empresas
Las pequeñas empresas han sido desproporcionadamente afectadas por la crisis sanitaria. Según datos de Xero Small Business Insights, el empleo en este sector sufrió un golpe dos veces más severo en comparación con las empresas más grandes. Esto nos lleva a un punto crítico: a medida que el país se embarca en su reconstrucción económica, es fundamental considerar el rol esencial de estas empresas en la recuperación.
El próximo presupuesto federal, que se presentará el 6 de octubre, es una oportunidad clave para que el gobierno reconozca y apoye a las pequeñas empresas, que son la columna vertebral de la economía australiana.
Propuestas para el crecimiento del mercado de exportación
Una de las maneras más efectivas en las que el gobierno puede apoyar a las pequeñas empresas es a través del Export Marketing Development Grant (EMDG). Este programa permite a las empresas recibir un porcentaje de los gastos realizados para aumentar su presencia en mercados internacionales.
En nuestro caso, Paperlust ha alcanzado la madurez en el mercado australiano y neozelandés, por lo que diversificar hacia mercados externos es crucial para nuestro crecimiento. Sin embargo, actualmente, los fondos EMDG se reciben entre 12 y 20 meses después de realizar la inversión. Este retraso es un obstáculo significativo para muchas empresas.
Proponemos que se permita a las empresas reclamar estos fondos de forma trimestral. Esto no solo mejoraría el flujo de caja de las pequeñas empresas, sino que también optimizaría el trabajo del departamento encargado de procesar las solicitudes.
Superando la crisis mediante el comercio exterior
Realistamente, no anticipamos un retorno inmediato al nivel de actividad del mercado australiano previo a la pandemia. Un repunte en forma de V parece poco probable, lo que nos obliga a mirar hacia los mercados de exportación que ofrecen un gran potencial. Por ejemplo:
- El mercado estadounidense es diez veces más grande que el australiano.
- El mercado británico y canadiense es el doble del tamaño de nuestro mercado.
Antes de la crisis, nuestra base de clientes internacional estaba en camino de representar el 50% de nuestro negocio. De no haber sido por la pandemia, podríamos haber sido una empresa enfocada en la exportación desde el inicio.
Inversión en visibilidad y marketing
Para un minorista en línea como Paperlust, es crucial maximizar la visibilidad de nuestros productos en mercados internacionales. Esto implica invertir en estrategias de marketing de contenido que nos ayuden a destacar entre la competencia en el extranjero. Sin embargo, para llevar a cabo estas inversiones, necesitamos fondos accesibles y prontamente disponibles.
Por lo tanto, es esencial que el gobierno priorice la liberación de los fondos EMDG. Cuanto más rápido se distribuyan estos recursos, más pronto podremos realizar inversiones significativas que fortalezcan nuestras posiciones en los mercados internacionales.
Un futuro esperanzador para las pequeñas empresas
En conclusión, creemos firmemente que, si se implementan cambios en la forma en que se distribuyen los fondos EMDG, tanto Paperlust como otras pequeñas empresas australianas tendrán la oportunidad de salir adelante en esta crisis. La recuperación económica depende en gran medida de nuestra capacidad para adaptarnos y expandirnos, y el apoyo adecuado puede hacer toda la diferencia.
Esperamos que nuestras propuestas sean consideradas y que juntos podamos trabajar hacia un futuro más brillante para las pequeñas empresas en Australia.
Atentamente,
James Boston y el equipo de Paperlust
